Policultivos

Antonio Casanova (1), Adrián Hernández (1) y Pedro L. Quintero (2)

Sábado 17 de diciembre de 2005

1- Instituto de Investigaciones Hortícolas Liliana Dimitrova (IIHLD) 2- Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba (IACC)


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    Policultivos
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    La actual crisis económica que Cuba atraviesa ha llevado al rescate de tradiciones campesinas olvidadas por la implementación de la agricultura moderna. Dentro de estas tradiciones campesinas sobresalen el resurgi-miento de los sistemas de cultivos múltiples o policultivos, que a decir de muchos, representa la máxima expresión de la agricultura sostenible en el trópico.

    La agricultura cubana a gran escala antes del triunfo de la Revolución estaba sustentada en el monocultivo de la caña de azúcar, sobresaliendo el cultivo de otras especies como el tabaco, el café y los frutos menores. A partir de la década del 60 se operan grandes cambios en el campo cubano sobre la base de la concentración y especialización de la producción, estos promueven el aumento de la productividad del trabajo y los rendimientos de los principales cultivos en la agricultura no cañera, en las diferentes formas de producción, especialmente: Empresas estatales y Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA).

    Estos cambios se caracterizaron, en el orden tecnológico, por una alta mecanización de las labores agrícolas, incluyendo el riego, un incremento notable del empleo de fertilizantes químicos, que rompió el equilibrio dinámico estable del suelo lo que fue disminuyendo su capacidad productiva, y un amplio uso de plaguicidas sintéticos en particular de herbicidas. A finales de la década del 80 se produjeron azotes severos de plagas como la polilla de la col (Plutella xylostella) en ésta y la mosca blanca (Bemisia spp.) en tomate, frijol y otros cultivos de importancia económica, que provocaron un significativo descenso de la producción.

    Desde el punto de vista agronómico se enfatizó en el monocultivo como modelo productivo predominante, con la consiguiente pérdida de la biodiversidad; se aumentó el tamaño de los campos de producción en busca de una mayor productividad del sistema y se propició una alta especialización de los recursos humanos.

    Los policultivos, pueden definirse como la producción de dos o más cultivos en la misma superficie durante el mismo año; es una forma de intensificar la producción agrícola mediante un uso más eficiente de los factores de crecimiento, del espacio y del tiempo, y esto se puede lograr, bien sea sembrando las especies consecutivamente o en asociación (Leihner, 1983). Son agroecosistemas con grados variables de complejidad en el arreglo de las especies que los campesinos han seleccionado con las diferentes ventajas que se pueden recibir de estas combinaciones de cultivos (Amador y Gliessman, 1989). En el orden agronómico, los policultivos reducen la posibilidad de que las plagas lleguen al cultivo donde producen daños, debido a que actúan como barreras físicas, además de que desorientan a los insectos por los cambios en el ambiente que producen el olor y color de las diferentes especies cultivadas. Por lo tanto, la velocidad de distribución y multiplicación de las plagas es menor que en condiciones de monocultivo.

    Hoy día los policultivos constituyen parte del paisaje agrícola de numerosos países en desarrollo. En Latinoamérica, por ejemplo, más del 40% de la yuca (Manihot esculenta), 60% del maíz (Zea mays) y 80% de los frijoles (Phaseolus vulgaris) son obtenidos en cultivos asociados (Leihner, 1983). Antecedentes de los policultivos en Cuba En Cuba, los policultivos están presentes desde la época precolombina, adquiriendo formas concretas a principios del siglo XIX en el batey de la hacienda rural y del ingenio, en el “conuco” del negro cimarrón y en el sitio de labor, sistema que se proyectó en el tiempo a través de la cultura campesina para manifestarse con inu-sitada fuerza en la agricultura cubana (Álvarez Pinto, 1998; comunicación personal).

    Posteriormente se ha practicado en el contexto de una agricultura de supervivencia, desarrollada por campesinos, necesitados de lograr un mayor aprovechamiento de su escasa superficie cultivable (Leyva, 1995). Tradicionalmente los productores de caña de azúcar (Saccharum officinarum) intercalaban en plantaciones de fomento, cultivos de ciclo corto como frijol común, tomate (Lycopersicon esculentum), maní (Arachis hypogaea), soya (Glycine max) y otros. En el cultivo del plátano (Musa spp.) y en los frutales perennes, la calle ancha entre las hileras era frecuentemente aprovechada para asociar diversos cultivos de ciclo corto, con lo cual se obtenía una mayor producción total y aprovechamiento de los recursos disponibles en el predio, diversidad de productos, un efecto económico más favorable y menores riesgos en el sistema, ya que disminuía el peligro de plagas.

    Se conocen prácticas de estos sistemas desarrollados no sólo en áreas de subsistencia y en pequeños predios de campesinos, sino también, en importantes zonas de producción como son los macizos montañosos de Baracoa y Maisí en la región oriental del país que sustentan gran parte de la producción nacional de café (Coffea arabica), cacao (Theobroma cacao) y coco (Cocos nucifera) (Hernández, 1998). Estas áreas no tuvieron una marcada influencia de la agricultura intensivista, que en otros países relegó variedades tradicionales de café e implantó tecnologías de producción “a pleno sol”, y hoy afortunadamente estos agroecosistemas presentan una aceptable biodiversidad de especies que mejoran el “hábitat” que requiere este cultivo. En los últimos años las limitaciones de insumos en la agricultura generada por la crisis económica de la década del 90, conocida en Cuba como Período Especial han favorecido que se retome el uso de los policultivos, combinando granos, hortalizas, viandas tropicales o frutales entre sí o con otras especies, sobre la base de la experiencia campesina acumulada en la agricultura cubana en diferentes regiones del país; por lo que ha sido necesario dar respuesta de carácter científico a esta tradición (Hernández, 1998), adaptándose a las condiciones actuales existentes (nuevas variedades, cambios climáticos, suelo, etc.).

    En relación con las asociaciones de cultivos, se ha podido constatar que las formas de cultivos intercalados y en franjas son los más usados en la agricultura cubana. Los cultivos mayormente asociados por los productores son: frijol común, maíz, yuca, caña de azúcar, boniato (Ipomoea batatas), calabaza (Cucurbita moschata), plátano, frutales, y en huertos hortícolas: lechuga (Lactuca sativa), rabanito (Raphanus sativus), cebollino (Allium fistulosum), tomate, pimiento (Capsicum annuum) y otras hortalizas (tablas 1 y 2). Situación de las investigaciones Los programas de investigación del país en general no contemplaron en las últimas décadas la necesidad de estudiar los sistemas policulturales. Por la importancia actual de estos sistemas de producción, en los últimos años se han incrementado el número de investigaciones, tesis doctorales y maestrías sobre la temática, como una contribución al conocimiento teórico y al mejoramiento de las condiciones de vida en el campo cubano y de productividad de los agroecosistemas.

    Otro esfuerzo importante se realiza al incluir en los programas nacionales, investigaciones participativas con los productores, basadas en una real comprensión de los sistemas agrícolas y de las formas en que éstos se insertan en los ambientes sociales y físicos. De esta manera se promueven los objetivos de los agricultores hacia el rescate de las tradiciones y etnociencia campesina compatibles con las formas de producción individual, cooperativa y estatal, haciendo un uso más racional de los recursos disponibles.

    Tabla 1. Recursos humanos de la Agricultura (1996)

    Categoría

    Cantidad

    Profesionales

    19 390

    Técnicos Medios

    56 505

    Trabajadores en CCS

    121 070

    Trabajadores en CPA

    34 898

    Trabajadores en UBPC

    115 522

    Trabajadores estatales

    414 220

    Otros

    14 796

    Total de trabajadores

    768 401

    Tabla 2. Actores principales de la capacitación agroecológica en Cuba

    • Universidades

    • Institutos Tecnológicos Agropecuarios

    • Centros de Investigación

    • Escuelas de la ANAP

    • Escuelas de los Ministerios de la Agricultura y del Azúcar

    • Faros Agroecológicos

    • Agricultores, investigadores, profesores y sus unidades de producción

    • ONG (ACAO, ANAP)

    • Consejo de Iglesias

    • Medios masivos de difusión

    Los policultivos están siendo estudiados con mayor énfasis en sus diseños de com-binaciones espaciales y temporales, denominadas también arreglos topológicos. Más recientemente se realizan estudios referidos a la interacción genotipo-sistema, conservación del suelo, regulación de plagas.

    Las posibilidades que brindan los sistemas policulturales al productor, promueven su seguridad, la diversificación de cultivos, el aumento de la producción total y la eficiencia en el aprovechamiento del suelo. Para evaluar la eficiencia biológica de los policultivos se utiliza el IET (Índice Equivalente de la Tierra), éste representa la superficie relativa de tierra cultivada en monocultivo que se necesita para obtener la misma producción que en la asociación. Se calcula de la siguiente forma: IET = IET(1) + IET (2) + IET (n) donde: IET= Es el IET del sistema

    IET(1), IET(2), IET(n) = Son los IET individuales de cada cultivo que participa en la asociación, obtenidos a partir de la expresión: IET (n) = Ax / Ux donde: Ax = Rendimiento del cultivo x en asociación. Ux = Rendimiento del cultivo x en monocultivo.

    Si: IET > 1, el policultivo es ventajoso IET = 1, es indiferente el modo de siembra IET < 1, el monocultivo supera al policultivo En otras palabras, el IET indica el área total requerida para producir la misma cantidad de cada cultivo cuando se siembran por separado. Por ejemplo, estudios empíricos han demostrado que una hectárea de yuca y tomate sembrados juntos producen lo mismo que 1.86 ha de yuca y tomate cuando se siembran por separado.

    En la mayoría de las investigaciones realizadas en policultivos evalúan el IET. En la tabla 3 se observa que los valores obtenidos con la aplicación de este índice, sobrepasan la unidad. En aquellas combinaciones donde interviene la yuca como cultivo principal, los IET obtenidos por diferentes autores oscilan entre 1.60 y 1.98, dando la medida del papel que desempeña este cultivo de ciclo largo en la asociación con otros de ciclo corto. Uno de los cultivos que brinda las mayores posibilidades para el establecimiento de estos sistemas lo constituye la caña de azúcar cuyas características agronómicas le permiten vivir en mutualismo con cultivos de ciclo corto como las leguminosas si dichos sistemas son manejados adecuadamente.

    Investigaciones recientes han demostrado que bajo las condiciones de clima y suelo de la zona más oriental del país, el uso del frijol caupí (Vigna unguiculata subsp unguiculata ), el maní y el girasol (Helianthus annuus, L.) al ser intercalado entre hileras de caña de azúcar, mostraron IET favorables para el caupí y el maní, no así para el girasol, tanto en caña planta como en retoño (Leyva, 1995).

    Tabla 3. Resumen del Plan de Estudio de la Maestría en Agroecología y Agricultura Sostenible

    Cursos obligatorios

    Horas

    Créditos

    Agroecología

    45

    3

    Metodología de la investigación y la extensión en Agricultura Sostenible

    30

    2

    Análisis estadístico y diseño experimental

    60

    4

    Seminario taller de tesis

    20

    1

    Agrometeorología

    30

    2

    Suelos y su manejo agroecológico

    60

    4

    Manejo agroecológico de plagas

    60

    4

    Economía y desarrollo agrario

    45

    3

    Sociología rural

    35

    2

    Normación, certificación y mercadeo de productos orgánicos

    35

    2

    Proyectos Agropecuarios

    35

    2

    Agroforestería y protección de la naturaleza

    30

    2

    Cultivos en sistemas tropicales

    45

    3

    Producción animal en sistemas sostenibles

    45

    3

    Seminario taller de tesis II

    15

    1

    Opcionales, mención general

    Horas

    Créditos

    Medicina veterinaria tradicional y acupuntura

    45

    3

    Pastoreo racional

    30

    2

    Producción de medios biológicos de control de plagas

    60

    4

    Mecanización en la agricultura sostenible

    45

    3

    Ecología general

    45

    3

    Malezas y su control

    30

    2

    Desarrollo rural y producción cooperativa

    30

    2

    Publicaciones


    1 c/una

    Defensa de Tesis


    30

    La utilización de cultivos intercalados como el frijol negro y la soya entre las hileras de la caña de azúcar, ha demostrando que resulta una variante económicamente factible.

    Además del IET, algunos autores consideran importante analizar otros indicadores que contribuyan a medir la eficiencia energética (mj/ha), la producción total de proteínas (kg./ha) y la rentabilidad (%), entre otros. Los resultados reportados por Quintero (1999) indican los beneficios que pueden derivarse de estos análisis y su contribución a la toma de decisión para la adopción de un sistema policultural dado (tablas 4, 5 y 6).

    Tabla 4. Análisis comparativo de la aplicación de la agricultura sostenible. Las tec-nologías de avanzada y los preceptos de las técnicas alternativas en los IPA (Santa Cruz y Mayarí, 1997, modificado).

    Curso

    escolar

    Centros (IPA)

    Tecnologías alternativas

    Fertili-zantes orgánicos

    Lombri-

    cultura

    Compost

    Control biológico L/C

    Medicina verde*

    1992-93

    154

    2

    42

    43

    11/30

    2


    1993-94

    164

    2

    100

    105

    20/25

    10


    1994-95

    163

    2

    105

    107

    30/35

    14


    1995-96

    150

    3

    107

    110

    38/45

    76


    1996-97

    143

    3

    112

    112

    52/50

    102


    Abono orgánico: 560 m2 lombricultura y 9580 m2 compost

    L = Laboratorio, C = Campo

    Nota: Todos tienen como promedio 30 especies medicinales que utilizan de forma directa según indicaciones del MINSAP

    Tabla 5. Producción total de proteínas (kg / ha), Quintero (1999)

    Especies

    1 + 2

    Producción de proteína

    Diferencias con el monocultivo principal

    En policultivo

    En monocultivo

    1

    2

    Total

    1

    2

    Boniato + maíz

    270

    180

    450

    243

    315

    207

    Boniato+ calabaza

    261

    4

    265

    293

    20

    (28)

    Frijol + maíz

    132

    79

    211

    132

    207

    79

    Yuca + maíz

    161

    207

    368

    170

    252

    198

    Yuca + tomate

    117

    212

    329

    170

    203

    159

    Lechuga + maíz

    149

    189

    338

    174

    234

    164



    Tabla 6. Valores de la rentabilidad (%), Quintero (1999)

    Especies

    Rentabilidad(%)

    Diferencias con el

    monocultivo principal

    Boniato + calabaza

    296

    (7)

    Boniato monocultivo

    303

    -

    Frijol + maíz

    409

    44

    Frijol monocultivo

    365

    -

    Lechuga + maíz

    220

    101

    Lechuga monocultivo

    119

    -

    Los policultivos como elemento del manejo de plagas

    Resultados de investigaciones y observaciones de productores, evidencian la in-fluencia de diferentes sistemas policulturales en la disminución de malezas y la regulación de plagas. Las ventajas que brindan los policultivos en relación con el control de malezas han sido señaladas en Cuba en asociaciones de varios cultivos principales, entre ellos figura la yuca (Hernández, 1998 y Mojena, 1998). El primero combinó tres genotipos de yuca con tres de frijol de diferentes hábitos de crecimiento y observó una reducción de malezas hasta de un 70% en este sistema, cuando se combinaron clones de yuca con variedades de frijol de hábito de crecimiento indeterminados (figura 1).

    En cuanto a la regulación de plagas, Quintero (1995b) y Quintero et al. (1997) re-portan que la asociación de boniato + maíz, disminuyó los daños por tetuán, que constituye la principal causa de pérdidas en los rendimientos del boniato en Cuba y otros países productores. El fenómeno se puede explicar por el hecho de que las raíces del maíz segregan sustancias azucaradas, que propician una gran actividad de las hormigas alrededor de las raíces del maíz en policultivo.

    La hormiga leona (Pheidole megacephala) es considerada un efectivo control biológico del tetuán del boniato, por lo que Vandermeer (1995), al comentar este resultado, afirma que este depredador es el agente de una facilitación del policultivo boniato + maíz, o que el cultivo principal boniato, está facilitado por el cultivo asociado. La citada asociación está generalizada en el municipio de San Antonio de los Baños, provincia de La Habana, a través del Proyecto SANE (Sustainable Agriculture Networking and Extension) que propicia el establecimiento de Faros Agroecológicos en diferentes localidades del país (Treto et al., 1997) y se difunde actualmente en otras zonas productoras cubanas.

    En el policultivo maíz + frijol común se ha observado disminución de los índices de daños por Spodoptera en el cultivo del maíz. Debido al rápido cubrimiento del suelo que genera el frijol, al insecto se le dificulta la realización del estado pupal que comúnmente realiza sobre suelos descubiertos. Otra combinación de cultivos exitosa ha sido zanahoria (Daucus carota)/col (Brassica oleracea): los efectos repelentes de la zanahoria provocan una reducción sustancial de los daños causados por la polilla de la col (Plutela xilostella) (Santos, comunicación personal, 1995). La asociación de col, sorgo (Sorghum bicolor) y ajonjolí (Sesamum indicum) fue evaluada para el control de la palomilla en la provincia de Villa Clara como parte de un sistema integral de manejo de plagas. El sorgo y el ajonjolí fueron plantados como barreras vivas cada varios surcos de col. Algunas investigaciones en este sentido han mos-trado una asociación de enemigos naturales y disminución sustancial de la polilla de la col y de pulgones (Gómez Sousa, comunicación personal, 1999). Afortunadamente el nivel de conocimiento de la Agroecología en el país se ha ido elevando año tras año y hoy día se aplican muchos principios agroecológicos que contribuyen al aumento de la biodiversidad al nivel de finca o predio de producción. Los policultivos constituyen una útil herramienta dentro de las prácticas de manejos culturales que favorecen las estrategias del Manejo Integrado de Cultivo, en especies tan sensibles como el tomate y la papa (Solanum tuberosum). Tal es el caso de la estrategia para el control del complejo mosca blanca-geminivirus en el cultivo del tomate, mediante el empleo de barreras de maíz en el exterior y en el interior de los semilleros y campos de producción.

    Se han comprobado las bondades del maíz como cultivo barrera, sembrado densamente 35-40 días antes de la siembra del semillero o el trasplante del tomate, ya que atrae una rica fauna auxiliar al predio, reportándose la presencia de Orius, Chrysopa y otros ene-migos naturales (Pérez, 1997; Vázquez, et al., 1997 y Piñón, 1998). Se han realizado investigaciones relacionadas con los beneficios que presentan los policultivos al modificar el ambiente físico del agroecosistema. El maíz intercalado en franjas favoreció el comportamiento del tomate cultivado en períodos de estrés ambiental (temprano y tardío), mejorando su fructificación, rendimiento y sus componentes. El maíz establecido en hileras dobles, 40-45 días antes del trasplante, cada cierto número de hileras de tomate - en dependencia de la distancia de plantación - resultó un buen cultivo protector de esta Solanácea. Los rendimientos se incrementaron en la variante asociada comparada con el tomate en monocultivo (Pino, 1997). La inclusión de leguminosas en las asociaciones demuestra los beneficios po-tenciales de estos sistemas policulturales. Al asociar maíz-canavalia (Canavalia ensiformis) se favoreció al cultivo principal asociado, la fertilidad del suelo y el control de malezas (Treto et al., 1997; García, 1998, comunicación personal). Resul-tados similares se observaron en el policultivo maíz-frijol de terciopelo (Mucuna pruriens) (Guzmán, comunicación personal, 1995).

    Los resultados de observaciones realizadas en fincas de campesinos privados, han demostrado que además de las leguminosas, se pueden producir bajo esta técnica cucurbitáceas, aliáceas, solanáceas e incluso gramíneas como el maíz y el arroz (Oryza sativa).El papel de los sistemas policulturales resultaría de gran interés para el establecimiento de agroecosistemas de agricultura sostenible, como componente para lograr una mayor estabilidad de los rendimientos y la seguridad alimentaria de los productores.


    Referencias

    Amador, M, F. y S, R. Gleissman, 1989. An ecological approach to reduce extention impacts through the use of intercropping. In Agroecology. Ecological Studies 78. University of California, Santa Cruz:146-159.

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    Hernández, A., 1998. Evaluación de genotipos de yuca (Manihot esculenta Crantz) y frijol (Phaseolus vulgaris L.) en un sistema policultural. Tesis de Master en Agroecología y Agricultura Sostenible. Instituto Superior de Ciencias Agropecuarias de La Habana, Centro de Estudios de Agroecología y Agricultura Sostenible:65 pp.

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